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Franco Berardi, "Bifo" militante anarco-obrerista (anarcooperaista) según su propia definición. Participa en el movimiento del 68 desde la Facultad de Filosofía y Letras (Bologna) y en la experiencia de Potere Operaio a fines de los 70. En 1970 publica su primer libro, Contro il lavoro (Feltrinelli); en 1975 es fundador de la revista del movimiento A/Traversa y desde 1976 es redactor de la famosa Radio Alice. Es perseguido junto con Negri en el famoso operativo de represión del 7 de abril de 1977, huyendo a Paris, donde es ayudado por Deleuze y Guattari. Publica en francés Enfin le ciel est tombè sur la terre (Seuil). Retorna a Italia en 1985 donde publica La barca dell'amore si è spezzata y desde 1989 publica el opúsculo Cyberpunk. Es creador del sitio web Rekombinant (http://www.rekombinant.org/media-activism/). Su último libro, La fábrica de la infelicidad, traducido al español puede bajarse completo del sitio:
http://www.sindominio.net

 
Franco Berardi (Bifo)

Esta entrevista ha sido traducida del italiano por María de lo Ángeles Montes,
descargada el 26/05/05 del sitio:
http://www.mediamente.rai.it/home/bibliote/biografi/b/berardi.htm

casualidad que los pertenecientes a las milicias sean también los que luchan extenuantemente por el derecho a portar armas, por el derecho de ir a la armería a comprarse una carabina. Un derecho en el cual, paradójicamente – difícil de comprender para nosotros los europeos - , se apoya una suerte de individualismo anárquico libertario, espontaneísta, y una suerte de culto del poder, de culto a la violencia, de culto al territorio incluso. Se trata de eso: Individualismo libertario. Las nuevas tecnologías de red pueden – y esta es la experiencia de la derecha radicalizada americana – conectarse muy bien con la reemergencia de este tipo de ideologías y de prácticas ligadas a la violencia, que están ligadas a una forma de fascismo posmoderno.


¿Existen fenómenos políticos no ligados a la red, pero que poseen la misma virtualidad de las milicias de la red?

En Italia nosotros hemos tenido un ejemplo evidente de estas manifestaciones, durante el mes que precedió al 15 de setiembre: hubo un partido, la Liga (aquellos que están al norte, que son, en el fondo, aquellos que representan más celosamente, más apasionadamente la relación con el territorio, con la comunidad, con la sangre), que ha “inventado” el más extraordinario espectáculo de movilización virtual que la historia italiana jamás halla conocido. Han declarado una manifestación de un millón o dos millones de personas, no recuerdo exactamente, y por un mes aquel millón de personas ha modificado los equilibrios del discurso político nacional como si toda esa cosa existiera verdaderamente. Después hemos descubierto que no había un millón de personas, tal vez eran 10.000, o 15.000 (no me interesa hacer números. Yo fui a ver y no había prácticamente nadie). Pero el aspecto extraordinario de todo éste asunto es que, no obstante, prescindiendo de la realidad carnal, de la presencia corpórea de militantes y de seres humanos, el efecto político estaba determinado. He aquí, por este motivo, como nosotros terminamos en una situación en la cual aquellos que más celosamente y carnalmente reivindican la pertenencia a las raíces, al territorio, estos mismos son aquellos que más ágilmente acaban circulando en el no territorio de la virtualidad.


Hablemos de psicoanálisis en red

Me han preguntado mucho sobre este aspecto de la red, y no he conseguido encontrar una respuesta. La pregunta es: ¿Es posible hacer psicoanálisis en la red?, ¿Es posible meterse de frente a la pantalla y poner preguntas que repasan la profundidad de nuestro inconsciente, de nuestro sufrimiento, de nuestras depresiones, de nuestras angustias? Yo no se si es posible, pero esto ocurre. Desde hace algunos meses se van multiplicando los sitios dedicados a la psicoterapia: Se trata de psicoanalistas, de psicoterapeutas que ponen a disposición su propia consulta, su propia competencia psicoanalítica a través de los intercambios, de los diálogos con sus pacientes virtuales. Pero no es sólo eso la psicoterapia en red. Hay otra cosa muy interesante representada por los grupos de discusión, por las mailing list, por los lugares de intercambio de experiencias y

 

sensaciones, en los cuales, como en una suerte de gran hospital psiquiátrico virtual, se encuentran personas que sufren para contarse las propias angustias y para poner en movimiento un proceso en el cual la virtualidad absorbe el tiempo de la angustia. Existen lugares llamados Walkers in Darkness, Madnes, Depresión and Ansiety, y mucho otros, que están caracterizados por nombres fuertemente connotados en el sentido del sufrimiento. Lugares en los cuales se encuentran personas que sienten la necesidad de comunicar experiencias y quieren recibir ayuda, sugerencias o simplemente comprensión, intercambio. Esto es el sufrimiento en red. Probablemente se trata de un capitulo nuevo que ira ganando importancia.

El microprocesador cumple 25 años. ¿Qué nos puede decir?

Es extraordinaria esta cuestión de haber irrumpido en el infinitamente pequeño espacio de la vida cotidiana, de la política y naturalmente de la comunicación. Es tan infinitamente pequeño que nosotros no podemos verlo, que ni siquiera podemos imaginarlo. Yo desde hace años intento imaginarme que es lo que sucede en un circuito impreso, que sucede en un circuito integrado, que cosa ocurre allí dentro. Sin ser físico por formación no podré nunca visualizármelo, no podré jamás imaginarlo. Pero es el mundo contemporáneo entero el que no puedo imaginarme ya que las cosas ocurren en el lugar en el cual gran parte de los procesos más importantes se determinan. Es la magia que regresa a la escena del mundo contemporáneo. ¿Cual es la magia? Es el determinante de efectos de los cuales nosotros no podemos analizar su desenvolvimiento, de los cuales no podemos comprender la causa. Esta es la reflexión que me suscita una cosa como el microprocesador

Y a propósito de la tele-educación?

Hace ya mucho tempo que entes públicos e institutos privados ponen a disposición del público la formación sobre las nuevas tecnologías, la formación en informática, la formación para la navegación en Internet. Todo el tiempo se están multiplicando los institutos que enseñan como navegar, como entrar en la red y eventualmente también cómo escribir con el lenguaje hipermedial. Pero tal vez esto no baste. La Comuna de Bologna ha empezado a razonar sobre un aspecto nuevo: sobre el hecho de que no basta con decirle a la gente como debe navegar en Internet, sería necesario también buscar los métodos, las posibilidades de poner en el futuro éstos conocimientos. Es posible navegar en la red. Si, pero ¿para que? Es posible intercambiarse mensajes y navegar en el espacio virtual. Si, pero ¿para construir que servicios?, ¿Para crear que empresa? Desde el inicio del '97 la Comuna de Bologna activa un curso de comunicación creativa para los estudiantes de de las escuelas superiores comunales. La finalidad de este curso no es solamente enseñar cómo se entra y navega en Internet, no es solamente para enseñar cómo se hace una página HTML. Es, sobretodo, para razonar sobre las conexiones sociales, productivas, económicas, terapéuticas y políticas que transmite esta tecnología, es posible activarlo en el tejido de una escuela, en el tejido de todas las escuelas de una ciudad, en el tejido de toda una ciudad o en el gran mar de la red global.

     
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