Franco Berardi, "Bifo" militante anarco-obrerista (anarcooperaista) según su propia definición. Participa en el movimiento del 68 desde la Facultad de Filosofía y Letras (Bologna) y en la experiencia de Potere Operaio a fines de los 70. En 1970 publica su primer libro, Contro il lavoro (Feltrinelli); en 1975 es fundador de la revista del movimiento A/Traversa y desde 1976 es redactor de la famosa Radio Alice. Es perseguido junto con Negri en el famoso operativo de represión del 7 de abril de 1977, huyendo a Paris, donde es ayudado por Deleuze y Guattari. Publica en francés Enfin le ciel est tombè sur la terre (Seuil). Retorna a Italia en 1985 donde publica La barca dell'amore si è spezzata y desde 1989 publica el opúsculo Cyberpunk. Es creador del sitio web Rekombinant (http://www.rekombinant.org/media-activism/). Su último libro, La fábrica de la infelicidad, traducido al español puede bajarse completo del sitio: |
Franco Berardi (Bifo)
Esta entrevista ha sido traducida del italiano por María de lo Ángeles Montes, |
|||
¿Dentro de cuantos años? Creo que ya se empieza a hacer, sobre las redes, con material de video de calidad aceptable. Hacia el fin de siglo, casi con seguridad, una buena parte de los que utilizaban Internet tenían acceso también al servicio audiovisual. No diré el cincuenta por ciento, pero el diez por ciento por lo menos, de esta población, utilizará corrientemente los servicios multimedia. Lo de los hackers es una realidad compleja: sus acciones van del inocuo vagabundeo telemático al sabotaje. Está quienes se rehúsan a aplicar la noble etiqueta de hackers a los responsables de las acciones más discutibles y están quienes, en cambio, ven incluso a los creadores de los virus informáticos un poco como combatientes anarquistas empeñados contra el monopolio de la información. Dando por descontado el aspecto noble de algunas actividades de los hackers, ¿Qué piensa, en cambio, de las motivaciones de los dañinos telemáticos, los considerados crackers, creadores de virus? A veces es difícil, probablemente imposible, dar una evaluación moral absoluta sobre un comportamiento de sabotaje. A mi me interesa mayormente ver cuales son los pliegues, las formas diversas del comportamiento heterodoxo en red, para las cuales debemos distinguir tres comportamientos. El primero es aquel del hacker clásico: El comportamiento del que busca, del que experimenta, del que va a infiltrarse en los lugares más escondidos para descubrir perspectivas nuevas. El segundo es aquel del cracker, aquel que destruye por un buen fin, por un mal fin, o, de todos modos, pretende manifestar su presencia en forma esencialmente destructiva. El tercer comportamiento que no se debe olvidar es aquel del neo-antimaquinismo (neoluddistas). El neo-antimaquinista es aquel piensa que el comportamiento de red, ha producido o está produciendo, efectos de enfriamiento de las comunicaciones, |
de alienación de las comunicaciones, y para los cuales es bueno comportarse de manera definitivamente sustractiva en las confrontaciones de la red. Yo no creo que se pueda moralizar y decir: está bien o no está bien; los comportamientos podrán ser valorados en un sentido o en el otro según los casos, las situaciones y, sobre todo, del panorama que la red nos presenta. Le pido que se identifique por un momento con un hacker o con un cracker. ¿Que sabotearía en la red, esta tarde, volviendo a casa? Se habla de la posibilidad de vender material militar a través de la red; es evidente que se trata de un comportamiento que contradice de manera radical la ética de la red, sin embargo se encuentra ahí dentro. Es posible sabotear la venta de muerte en red, yo no se por qué, no lo he hecho nunca, creo que porque no tengo la competencia para hacerlo, pero, probablemente, si fuera capaz lo haría. La intromisión de la publicidad, por ejemplo, podría ser combatida con las acciones que, sin resultar destructivas, podrían cancelar o disminuir la presencia de la publicidad en las comunicaciones de la red. Nosotros perdemos el tiempo en la espera de la información y no recibimos información sino publicidad; este tiempo podría ser aprovechado de otra manera. Se Tratar de razonar de manera inventiva más que de manera destructiva: ¿Cómo se pueden rellenar los espacios de tiempo muerto frente a la pantalla en espera de información de la red con otra cosa que no sea publicidad? Un comportamiento creativo y no destructivo de hackear podría, por ejemplo, trabajar sobre este aspecto. Se habla mucho sobre la presencia en la red de páginas que éticamente no están a la altura de una comunicación tan difusa, como aquellas dedicadas a la pornografía. ¿Cual es su opinión a propósito de éste problema? |
|||
| páginas: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 | ||||